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Desde la práctica

¿Cómo sabe una ciudad lo que quieren sus ciudadanos? Una encuesta, una propuesta y un voto

Una ciudad que quiere preguntar algo a sus ciudadanos suele acabar con una consulta pública que pocos encuentran. Así les llega la pregunta, y así llegan a la ciudad sus propias ideas.

Tomislav Krnic

Fundador del proyecto de ciudad inteligente CityX · 3 min de lectura

El ayuntamiento quiere reformar una plaza y tiene que elegir: más zonas verdes y bancos, un parque infantil o un carril bici con aparcabicicletas. Podría convocar una consulta pública, poner un aviso en su web y esperar. Responderían las mismas pocas personas de siempre.

La mayoría de los ciudadanos tiene una opinión. Lo que les falta es una forma sencilla de darla y una señal de que alguien escucha.

La ciudad pregunta, los ciudadanos responden

El servicio Encuestas de la ciudad pone la pregunta actual del ayuntamiento en los móviles de los ciudadanos. El ciudadano elige una de unas pocas respuestas y vota: un voto por persona, y el voto nunca se asocia a un nombre. El ayuntamiento fija cuánto dura una encuesta; al terminar, la votación se cierra y los resultados se conservan.

Ambos servicios en la pantalla de inicio. Una encuesta: elegir una respuesta y votar. Los resultados: la pregunta y el porcentaje de votos de cada respuesta.
Ambos servicios en la pantalla de inicio. Una encuesta: elegir una respuesta y votar. Los resultados: la pregunta y el porcentaje de votos de cada respuesta.
Ambos servicios en la pantalla de inicio. Una encuesta: elegir una respuesta y votar. Los resultados: la pregunta y el porcentaje de votos de cada respuesta.
Ambos servicios en la pantalla de inicio. Una encuesta: elegir una respuesta y votar. Los resultados: la pregunta y el porcentaje de votos de cada respuesta.

Las encuestas anteriores quedan en un archivo con sus resultados, de modo que cualquiera puede ver qué ha preguntado antes el ayuntamiento.

Cada nueva encuesta abre además una conversación en la comunidad de la aplicación, donde los ciudadanos pueden explicar por qué votaron como votaron. Los porcentajes dicen al ayuntamiento qué prefiere la gente. La conversación suele ser donde descubre por qué.

Los ciudadanos proponen, la ciudad decide

El segundo servicio invierte la dirección. Con Propuestas de presupuesto, un ciudadano sugiere en qué debería gastar el ayuntamiento parte de su presupuesto. Una propuesta tiene un título, una breve explicación, un área como carreteras o parques, un importe estimado y, si el autor lo desea, qué recortar para pagarla.

Una propuesta no se hace pública de inmediato. El ayuntamiento la revisa primero y la incluye en la lista pública sin el nombre del autor; hasta entonces solo la ve el autor, en Mis propuestas. Cuando el ayuntamiento la hace pública o la rechaza, el autor recibe una notificación y siempre puede ver en qué punto está su propuesta: recibida, pública o no aceptada.

La lista pública de propuestas. Una propuesta abierta: el área, el estado, el importe estimado, qué recortar y el voto.
La lista pública de propuestas. Una propuesta abierta: el área, el estado, el importe estimado, qué recortar y el voto.
La lista pública de propuestas. Una propuesta abierta: el área, el estado, el importe estimado, qué recortar y el voto.

Cuando una propuesta es pública, otros ciudadanos votan a favor o en contra, y la lista se ordena por el saldo de votos. El ayuntamiento ve qué propuestas importan a sus ciudadanos, y por qué, en la conversación que hay bajo cada una.

Para muchos ciudadanos es la primera vez que el ayuntamiento pregunta en lugar de comunicar. Quien ha votado una vez vuelve a votar, y quizá un día proponga algo él mismo.

Qué hace falta

Una pregunta que el ayuntamiento quiera de verdad que se responda, y alguien en el ayuntamiento que revise las propuestas. El ayuntamiento redacta sus propias encuestas y decide él mismo sobre las propuestas; no hay nada que instalar ni construir.

Lo que más importa es responder. Un ayuntamiento que pregunta tiene que mostrar qué hizo con las respuestas: qué propuesta entró en el presupuesto, qué pasó con la plaza. Eso es lo que lleva a la gente a votar la próxima vez.